Existe en el mundo una pandemia de infelicidad. La industria del divertimento crece a la par que la de los antidepresivos. Ante el aumento del número de suicidios, especialmente en la población joven, los Estados comienzan a tomar muy en serio el indicador de felicidad de los ciudadanos como parte de los indicadores de desarrollo. Desde el 2013, la Organización de las Naciones Unidas propuso el 20 de marzo como el Día Internacional de la Felicidad con el fin de sensibilizar a la opinión pública y a los gobiernos del mundo entero sobre esta necesidad fundamental de todos los seres humanos. Cada año, en la misma fecha y bajo la dirección de la Universidad de Columbia, se publica el Reporte mundial de felicidad (Report, 2021), que sistematiza la Encuesta Mundial de Gallup en 156 países. Esta encuesta tiene en cuenta los factores subjetivos de bienestar y profundiza en los entornos sociales, urbanos y naturales que se combinan para afectar la felicidad de la población.