Los avances en la reducción del analfabetismo, así como el aumento en la demanda y oferta de la educación universitaria en Colombia y la región, ha venido acompañada de nuevas necesidades en saberes transversales que complementan la formación integral de los futuros profesionales y la ciudadanía en general. Uno de estos casos lo representan las matemáticas financieras, que tradicionalmente han ocupado un importante rol en los currículos de las diferentes carreras de las disciplinas administrativas, contables, económicas y financieras, pero que en el siglo XXI con la estandarización internacional en aspectos contables y financieros, la globalización de los negocios y la apertura de nuevos mercados y oportunidades, entre otros, ha tomado mayor importancia no solo en las disciplinas ya mencionadas, sino que es requerida cada vez más por ingenieros, arquitectos, agropecuarios, comerciantes y demás, debido a las competencias que las matemáticas financieras brindan para la correcta toma de decisiones de inversión y financiación, ya sea para proyectos de inversión profesionales como para proyectos personales.